Camino de la Costa: promesas de asfalto, mientras la ruta se desmorona
El Camino de la Costa, la ruta que une a Ramallo con San Nicolás, se ha convertido en una postal de la frustración. El intendente Poletti anunció un avance en las gestiones para su repavimentación, pero la realidad en la calle es otra: los baches y el deterioro seguirán siendo un peligro por, al menos, un año y medio más.
Mientras la promesa de una obra millonaria se gestiona en despachos, los vecinos se enfrentan a un desafío diario. Los recientes accidentes fatales encendieron las alarmas y obligaron a las autoridades a sentarse con la Provincia. La meta: destrabar los fondos para una obra que ya se siente urgente.
Los 14,5 kilómetros que separan a Ramallo de San Nicolás son un verdadero campo minado. Los baches profundos, las huellas de camiones y la falta de señalización e iluminación son una receta para el desastre. La falta de condiciones genera accidentes, daños a vehículos y un riesgo constante para quienes se movilizan en motos o bicicletas.
A pesar de las gestiones, las promesas se quedan cortas. Una reunión con el subadministrador de Vialidad de Buenos Aires, Hernán Y Zurieta, confirmó la necesidad de la obra, valuada en unos 5.000 millones de pesos. El proyecto incluye la repavimentación integral del tramo y la construcción de dársenas en zonas clave como Bunge.
Sin embargo, la única certeza es que se pedirá su inclusión en el presupuesto provincial de 2026. En otras palabras, la obra tan esperada no tiene fecha de inicio. Los conductores deberán seguir esquivando el peligro y la espera continuará, mientras el estado de la ruta se deteriora aún más.
